Tus zonas erógenas: disfruta al máximo de tu cuerpo
Sin duda uno de los factores más importantes para poder disfrutar al máximo de nuestras relaciones sexuales es conocer nuestro cuerpo lo suficiente como para sacar un buen partido a cada una de las caricias que damos y recibimos. Es decir, necesitamos saber cuales son nuestras zonas erógenas.
Se llama zonas erógenas a aquellas partes del cuerpo humano que son especialmente sensibles a las caricias que puede ofrecernos nuestra pareja. No podemos negar que reaccionamos de manera sexual en general pero sí que es verdad que algunos puntos de nuestro cuerpo se estimulan de una manera mucho más intensa, como los labios, la nuca, las orejas, las axilas, las nalgas, los muslos…son justo todas éstas las zonas erógenas que todo buen/a amante debe conocer. Y no olvides que no son las mismas en todas las personas, así que debemos dedicar un tiempo a explorar y descubrir las de nuestra pareja.
Los pezones son una de las zonas erógenas por excelencia del cuerpo de una mujer. Son especialmente sensibles y se endurecen cuando se les estimula y, de hecho, la mayoría de nosotras podemos alcanzar un alto grado de excitación sexual cuando nuestra pareja “juega” con ellos. En el caso de los hombres no es considerada una de las zonas erógenas más habituales, en muchos casos porque la mayoría de ellos no la han experimentado todavía. Prueba a estimular los de tu pareja y averiguad entre los dos si es uno de los puntos sensibles de los que puede disfrutar sexualmente.
Conocer las zonas erógenas es muy importante para que podamos producir sensaciones placenteras en nuestra pareja pero también debemos tener en cuenta que también interviene su receptividad y la confianza que tiene puesta en la otra parte. El sexo debe ser una actividad divertida en la que exista intimidad y libertad para que sea todo un éxito.
MDolors

